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4 signos preocupantes de abandono en la adultez y como sanarlos rápidamente

El abandono no es exclusivo de niños y jóvenes que están pasando por aquella dolorosa e inexplicable experiencia. Sino que el abandono deja heridas que se llevan dentro y acompañan al adulto con patrones y dinámicas camufladas que les genera dolor, desilusión y peso en el alma.

En buena cuenta, las heridas del abandono tienen síntomas y dinámicas que entrampan tu potencial, estancan tu crecimiento e impactan negativamente la vida de quienes vienen después de ti.

Sé que esto es intenso pero la buena noticia, es que todo esto no empezó contigo.  Tu desarrollaste mecanismos para sobrevivir al abandono, encontrar tu lugar y mantener el orden dentro del caos.

Estos mecanismos son patrones que de no poder ver, no podrás sanar.

Y sanar todo esto no solo te va ayudar a darte cuenta de ciertas dinámicas que encubren inseguridad, angustias y miedos, sino que te va liberar de pesos y va ayudar a no proyectar y transmitir eso a tus hijos y nietos.   

Te explico.

Primero, hay que reconocer que nadie nace en el hogar perfecto con los padres perfectos y la vida perfecta. Todos en cierta manera hemos sufrido de abandono. Tus padres sufrieron de abandono, quizás tus abuelos también, tú también y quizás tus hijos también.  Reconocer esto, es comprender de dónde vienes, de donde vinieron tus padres y de donde vienen tus hijos. Esto es lo permite sanar sin culpar a nadie y hacerte 100% responsable de crear la realidad que quieres para ti.

No tienes porqué ser víctima de pesos que no te corresponden.

A continuación te explico los 4 sintomas preocupantes de abandono en la adultez y cómo sanarlos.

1. El control. Es un bloqueo que nace del temor a que todo colapse, por ende, tu te haces cargo y esto hace que cargues con pesos que te agobian y en ocasiones, angustian. El control también se da con los hijos y el querer que las cosas se hagan a tu manera, sobreproteger o tener un constante 'miedo' a que pase lo peor. Con la pareja, tener celos y miedo a que te dejen por alguien mejor. Todo esto, se proyecta a los demás con mensaje hablado o no hablado. 

2. Dar demasiado. Esta dinámica es extenuante y una de las mas ingratas. Dar demasiado para que no te dejen, para sentir que perteneces, para sentirte vista y para calmar el sentimiento de no ser suficiente. Nuevamente, aprendiste esto de tu entorno familiar o lo desarrollaste como una forma de sobrevivir el sentirte invisible, el rechazo o para sentirte aceptada.  El dar demasiado te deja vacía mientras que el dar desde el amor propio te deja plena. Sanar el dar demasiado es un proceso que se inicia con conocer tu lugar, conocer tu valor y experimentar la paz y seguridad en ti que da la autoestima. 

3. Dificultad en pertenecer. Pertenecer es una necesidad humana. Todos necesitamos sentir que pertenecemos, que somos aceptados, incluidos, que tenemos un lugar. La dificultad en pertenecer es dolorosa y te hace sentir diferente, preocupada del por qué no eres aceptada y experimentas el sentirte invisible, rechazada o ignorada.  Este síntoma ha formado una identidad incompleta de ti. Incompleta porque pone en duda tu confianza y te es difícil experimentar tu autoestima y tu confianza.  Para pertenecer es necesario primero aceptarse y aceptar que esa dificultad ha sido consecuencia de algo que tu no creaste, sino que experimentaste desde muy pequeña en tu propio núcleo familiar. Hoy como adulta puedes hacerte responsable de esa niña y dar un paso al frente con autonomía y entereza.

4. Sentirte Invisible. Relacionado a sentirte excluida. Esta es una dinámica que adquiriste de niña justamente para pertenecer y sentirte 'parte de' aunque sea en silencio. 'Es mejor ser invisible y pasar como invisible para no arriesgarme al dolor de que no me vean o no me escuchen' es lo que tu niña interior sigue sintiendo. A veces, esto también surge por lealtad a un miembro familiar que destaca mas que tú o le prestan más atención o es favorito.  Sea como sea, el sentirte invisible es un patrón de conducta que hoy en día no te ayuda en lo personal ni en lo profesional.  Para transformar esto es necesario empezar a 'verte', a 'escucharte' y a ser leal a tus deseos y necesidad de expresarte sin vergüenza y con 'buen volumen'.

Tarde o temprano, toca poner en orden la perspectiva y hacerte responsable. 

Una de mis pasiones es la autosanación y quiero decirte que tú puedes aprende a autosanar y a liberarte de todo aquello que aun te causa dolor y frustración.  Sanar es parte de la vida y sanar la dimensión familiar es esencial.

Si estás interesada en resolver aquellos problemas que sigues sin entender por qué existen, dejar pesos, angustias y ver a tus hijos crecer libres de lo mismo, únete a la lista para aprender los principios de constelaciones familiares y cómo aplicarlos rápidamente en tu vida.

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